Tienda con maquinitas experimenta gran demanda

El sonido de más de 40 máquinas clásicas de juego llena el piso principal de The Flux, mientras los clientes son transportados a la era cuando los videojuegos y juguetes requerían más que un deslizamiento y un toque para disfrutarse.

La tienda – que se siente más como un museo de juguetes clásicos, juegos y otros artículos nicho que mercado comercial de canje común y corriente – adopta la estética de nostalgia de esa era.

Completa con todo y la brillante iluminación neón, los juguetes clásicos como Gizmo de las películas de los Gremlins, artículos de colección de los Simpsons, consolas de juego previas al año 2000, y la más fuerte colección de maquinitas de salas de juegos, el aspecto de The Flux capta el encanto de la infancia de ese tiempo cuando lo único que se necesitaba para divertirse era un bolsillo lleno de pesetas.

Los propietarios de la tienda, que le pusieron ese nombre por el condensador de flujo de ficción del clásico fundamental de los años 1980 “Back to the Future”, espera un incremento de tráfico esta temporada festiva como tendencia nacional que acoge el recuerdo de los 80 y 90 tan evidente en la cultura popular – probablemente más notable en el éxito del resurgimiento de suspenso de Netflix, Stranger Things.

Rafael Torres, uno de tres propietarios, dijo que el estreno reciente de un par de consolas de juego clásicas también ha contribuido a la mayor demanda de las consolas originales en la tienda. Las consolas Nintendo y Super Nintendo Clásico se han agotado en las tiendas nacionales después de salir al mercado en octubre, a lo cual le antecedió bastante algarabía.

Torres, de 32 años, dijo que las personas esperando jugar con sus antiguos juegos de cartuchos en las nuevas consolas clásicas recién liberadas quedaron desilusionados al comprender que solo se puede jugar con la que traen previamente instalada. Esto, dijo Torres, ocasionó la demanda de algunas de las consolas originales.

“Si recibimos (las clásicas) como canje porque (las personas) no comprenden que no se pueden usar los cartuchos originales en ellas”, dijo Torres. “Ellos traen (las consolas) para canjearlas por una original – para enseñar a los niños como jugar los juegos que no se pueden en la clásica”.

Torres, que amasó una colección de más de 2 mil videojuegos de cada consola imaginable que puedan concebir, comenzó a coleccionar, a canjear y a reparar videojuegos hace casi una década en su propio garaje.

Dijo que el concepto de la tienda de combinar sus colecciones respectivas provino del copropietario Christopher Rodríguez. Rodríguez, de 36 años de edad, dijo que los clientes más frecuentes son gente de su edad, gente en sus 30 que ahora tienen familias propias y están tratando de pasar los recuerdos de su infancia a sus hijos.

“Es muy padre porque vemos a muchos papás que vienen, y dicen, ‘Oigan, con esto es con lo que yo jugaba’, o dicen, ‘estos juguetes son mejores de lo que están haciendo ahora’. Estamos viendo papás (comprando) las cosas más antiguas”, dijo Rodríguez.

El oriundo de McAllen dijo que desde que abrieron sus puertas, han escuchado la retroalimentación de los clientes acerca de los artículos que les gustaría ver en la tienda.

“Hemos recibido pedidos de más cosas de luchas, artículos de horror y tortugas”, dijo Rodríguez.

También, clientes que buscan artículos específicos pueden hacer pedidos en la tienda. Un cliente semejante que había solicitado productos de las Tortujas Ninja Mutantes recientemente compró muchas figuras de acción con valor de más de 2 mil dólares, dijo Rodríguez.

“Estaba yo contento. (Era) una gran venta, pero el muro va a estar vacío”, dijo Rodríguez, con una risita. “Era una cosa buena-mala – era un buen problema para tener”.

Rodríguez dijo que han incorporado el uso de los medios sociales para atraer a más gente. Usando eventos de Facebook Live, Rodríguez dijo que la tiena ahora lleva a cabo “Manic Mondays”, cuando los compradores pueden colocar sus ofertas para artículos y colocarlos en espera por medio de la cuenta de Facebook de la tienda.

“Hay muchos clientes que están ocupados y que no pueden salir a comprar cosas, por eso vamos a estar haciendo ventas repentinas los lunes”, dijo Rodríguez. “Es alocado porque las personas que vienen, están contentos de poder ver desde sus casas y literalmente comprar”.

Pero si la idea de ser propietarios de estos juegos y juguetes simplemente no les atrae, probablemente la atracción de intentos infinitos golpeando su maquinita favorita de juego lo haga. Por un costo fijo de 5 dólares, los jugadores nostálgicos pueden pasar detrás de una cortina que separa el piso principal de la tienda de las más de 40 maquinitas de juego clásicas que el tercer propietario de la tienda, Jay Aguinaga, ha hecho profesión de coleccionar durante la mayor parte de una década.

El nativo de Río Grande City, que ha comprado y reparado todas las máquinas en la tienda, dijo que su obsesión por lo clásico data desde sus días de juventud, cuando jugaba juegos en el Pizza Hut local, donde disfrutaba de juegos como X-Men, No Fear y Silent Scope.

Aguinaga relató la historia de la primera máquina que haya tenido, el juego de carreras clásico de 1996 San Francisco Rush. Dijo que localizó al propietario del juego de carreras de finales de los 90, que recuerda con cariño haber jugado en la Pizza Hut local cuando era adolescente. Aguinaga dijo que estaba en el proceso de comprar la máquina, pero el propietario la vendió antes de tener el dinero para comprarla. Pensando que no era para él, Aguinaga lo dejó ser, y luego su hermano le dio la sorpresa regalándole el juego esa misma Navidad.

El copropietario de 29 años de edad, dijo que le sigue divirtiendo la reacción de sus clientes hacia los sistemas de juego antiguos, lo cual permite una atmósfera que no es muy común hoy en día, dice él.

“Es divertido – (los niños) ya no hacen esto. Están en línea solos con sus audífonos (puestos)”, dijo Aguinaga. “Aquí pueden interactuar con personas – bromear. Es divertido, tratamos de mantenerlo divertido, y el hecho que no tienen que pagar por cada juego que están jugando, ayuda. Puede uno quedarse más tiempo y divertirse con los amigos”.

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