Instantáneas de la historia regional reciente

¿Porqué el MPN se mantiene en el poder provincial desde hace medio siglo? ¿Existe una identidad neuquina? ¿Qué permitió al radicalismo gobernar Río Negro 28 años y qué efectos tuvo en la provincia? ¿El modelo de extracción petrolera tiene relación con la violencia que sufren las mujeres mapuche? ¿Cómo define el hecho de trabajar a temprana edad el proceso de socialización de un chico en el Oeste neuquino?

Éstas son algunas preguntas que pretende desarrollar el libro “Viejas tramas y nuevos sujetos: instantáneas de la Patagonia Norte” (editado por Orietta Favaro y Fernando Lizárraga, Publifadecs, 2017), que aborda distintos aspectos de la actividad político-partidaria, cultural y la conflictividad social en episodios del pasado reciente de Río Negro y Neuquén. El texto reúne diversos trabajos de investigadores del Centro de Estudios Históricos de Estado, Política y Cultura (Cehepic) que integran investigadores de la Universidad del Comahue.

Este trabajo es la continuación de una mirada ya expresada en un trabajo anterior: “La trama al revés en tiempos de cambio”, lanzado al cumplirse en 2013 los 30 años de proceso democrático ininterrumpido en nuestro país, inaugurado por la presidencia de Raúl Alfonsín. Ya entonces el trabajo buscaba una nueva mirada sobre la historia regional, no como una réplica o adaptación de fenómenos que ocurrían en el “centro” del país (fundamentalmente la Pampa Húmeda) sino como procesos con identidad y características propias, que a menudo tuvieron decisiva influencia política y social en el escenario nacional. Quizás el caso más elocuente fue el fenómeno piquetero, generalizado a partir de la crisis de 2001, pero que tuvo su origen en las puebladas de Cutral Co y Plaza Huincul en 1996.

Con un espíritu similar, “Viejas tramas y nuevos sujetos” pretende sumar miradas que enriquezcan el análisis de los procesos políticos y sociales y un enfoque que busca “desnaturalizar versiones anquilosadas o relatos ‘correctos’ del pasado” en la historia regional, señalan sus autores. Sin descuidar el rigor académico, el trabajo intenta mantener un lenguaje accesible y al público no especializado, un camino intermedio entre lo académico y la “historia de divulgación” que tanta demanda tiene.

Los ejes del trabajo

La primera parte del trabajo se denomina “Estados, partidos y políticas públicas”, donde Orietta Favaro profundiza en el estudio de la hegemonía política del Movimiento Popular Neuquino, el único partido político provincial surgido de la proscripción del peronismo que aún se mantiene en el poder. Favaro se centra en las complejas relaciones entre sociedad y política en Neuquén y las formas en que el movimiento ha logrado resolver crisis internas y desafíos, reconfigurándose y adecuándose a los distintos escenarios políticos nacionales y locales. En otro capítulo, Fernando Lizárraga y Laura Duimich se meten con las identidades políticas provinciales, estableciendo que no hay una sino tres “neuquinidades”: la primitiva, la oficial y la alternativa, con relaciones complejas y contradictorias, marcadas por las desigualdades sociales y reflejadas en la cultura. En el plano local, María Elisabeth Vacarissi y Emilia Campos se centran en la política municipal, analizando el desempeño del Concejo Deliberante neuquino durante las administraciones de Martín Farizano y Horacio Quiroga, opositores al MPN. En el caso rionegrino, Julieta Sartino describe la construcción de una hegemonía radical en la provincia, que duró 28 años, centrada en el “proyecto integracionista” provincial de las dos administraciones de Miguel Saiz. Finalmente, Isabel Salerno aborda la temática ambiental, explicando cómo a partir de la conferencia internacional de Río en 1992, la noción de desarrollo sustentable marca las políticas del área en distintas jurisdicciones.

En el segundo tramo del libro, denominado “Participación, resistencias y protestas”, los trabajos se enfocan en el surgimiento de nuevos sujetos sociales en el conflictivo escenario regional desde distintos ángulos. Suyai García Gualda ahonda en la crítica al modelo extractivista energético neuquino, especialmente enfocada en la situaciones de violencia que sufren las mujeres mapuches frente al avance corporativo en el territorio. Emilia Alfieri explora una faceta poco explorada de la protesta social, como es la organización de las víctimas de delitos, que se instalan con fuerza en el escenario político argentino actual. Andrea Rodríguez destaca las iniciáticas de los grupos de excombatientes de Malvinas neuquinos en busca del reconocimientos simbólicos y materiales, que demandaron reclamos, acuerdos y negociaciones con distintos actores políticos. Finalmente, Jesús Jaramillo aporta un estudio etnográfico sobre los niños trabajadores de un asentamiento del Oeste neuquino, buscando explicar a través del relato y vivencias de los pibes albañiles, lavacoches o vendedores ambulantes la complejidad de los procesos de socialización en los barrios populares de las ciudades del interior del país.

En definitiva, un trabajo que, como señalan sus autores, busca profundizar en la comprensión de cómo los partidos hegemónicos intentan mantener su predominio de representación con “su capacidad para incorporar sectores de distintas clases sociales y su eficacia en la construcción de fuertes identidades políticas”, pero al mismo tiempo enfrentan “un campo de cultura o de prácticas contestatarias, donde se despliegan protestas y conflictos grandes y pequeños”, donde conviven luchas históricas y nuevos actores y sujetos, que reconfiguran el espacio social.

Editorial: Publifadecs.

El Cehepyc es un centro creado en la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Comahue. En 1999 se convierte en un centro miembro de Clacso. Reúne a investigadores, docentes, graduados y estudiantes que realizan estudios sobre problemas de la realidad social, económica y política de Neuquén y Río Negro.

Powered by WPeMatico

AdSense